Las últimas dos semanas han sido infierno en mi cabeza, contrariado por una realidad en la que no esperaba vivir.
Anduve como paria por mi interior, tratando de encontrar alguien quien me sacara de aquel laberinto de mi alma. Deseaba desde aquel punto sea tu voz la de mi heroína y tus oídos los que me escucharan.
Esperaba de ti la ayuda que procuraba, para volver a ser el de antes de que la crisis cayera sobre mí, en esos momentos que me consumía; después de semanas de batalla por comprender la realidad que vivía, enfermé. Nadie se preocupó a nadie le importó y tu de quien yo esperaba m rescataras, de que quitaras mi coraza exterior. Quizás espere de ti mas de lo que estabas dispuesta a dar, tal vez éramos dos sintonizados en la frecuencia de que queríamos ser escuchados y simplemente no nos entendimos.
Golpe duro fue el saber que te importan mas las fechas triviales que yo, siquiera me preguntaste si mejoré a mi enfermedad, ¿Acaso no te diste cuenta de lo mal que estaba?

