Al salir del trabajo me antojé de comer comida tóxica: una hamburguesa con papas fritas y un refresco de Cola. Pasé a recoger a mi hermano y después de dar dos vueltas terminamos en KFC, yo comiéndome un sándwich de Pollo, papas fritas, pollo frito, Puré de papas con caldo de pollo (gravy sauce), un vaso de te frío de limón (Lemon Iced Tea)[detesto que me vendan mi comida con nombres en ingles] y un colgante para mi celular con una medallita en forma de pelota de baloncesto.
Dos vueltas después en busca de la droguería Los Hidalgos [era el lugar donde el seguro de su abuela admitía los descuentos al parecer] sin resultado mi memoria me estaba fallando y no recordaba la dirección.
Entre esa situación, la queja de mi hermano acerca de su afección en la garganta y el aguacero que se avisaba en forma de pequeñas gotas sobre el parabrisas y la ausencia de estrellas en el cielo nocturno, no pude evitar detenerme en el video club cuando vi su letrero luminoso.
Entramos. Yo buscaba un titulo, “Los Carajitos del Karate” una película japonesa que todos los de la generación Nintendo en este país al parecer han visto y que nadie sabe su nombre original o en ingles.
Recorrí todos los estantes encontrándome con muchos títulos conocidos, otros que están en las carteleras, recordé que en una ocasión me hice socio para rentar pelis, era la época en que la piratería aún no invadía las calles y que la tecnología del DVD lo más “IN”.
Al final optamos por preguntar, quise satisfacer mi curiosidad y pregunté por mi membresía, WAO, hacía cuatro años que alquilaba pelis en el lugar; el tiempo pasa rápido, ni me acordaba; entonces pregunté por lo que buscaba. Fue un momento de frustración cuando la dependiente me dijo que nunca la había escuchado, aunque un cliente de mi edad la recordó; luego pregunté por “the gods must be crazy”, fue una de las que renté, pensaba que había sido la única hasta que me leyeron la lista, “Hannibal, Road To Perdition, Good Will Hunting…The Gods must be crazy”; y después me dio la triste noticia que no estaba en su catalogo porque el disco se había dañado.
Le pedí una guía telefónica ubiqué la farmacia que buscaba, le di las gracias y nos fuimos del lugar.
A pesar de no encontrar lo que buscaba fue bueno saber que aunque tenga cuatro años sin rentar películas siga en el sistema de Mr. Movies, al menos ahora sé que tengo otra opción para quedarme en casa y disfrutar de esos títulos que ya no están en cartelera y que me entretienen mucho: “Scarface, Mano on Fire, The Silence of the lambs, Red Dragon, Hannibal, A series of unfortunables events, voces inocentes, Road To Perdition, Gangs from New York, Good Will Hunting, La Vida es Bella…” y otras que no he tenido la oportunidad de ver, pero cuyas referencias son muy buenas.