Conocido nacional e internacionalmente como Don Otto Rivera, este singular dominicano de nombres y apellidos Otto Orlando Rivera Sánchez, es una institución en el campo de la comunicación social de país, y particularmente en el difícil y competitivo sector de la radiodifusión.

La radiodifusión dominicana, consta de marcadas etapas desde su introducción al país hasta los días de hoy. La radio llego aquí como un arma militar con las tropas de ocupación de los Estados Unidos de

Norteamérica en 1916- La ocupación finalizaría en 1924-. La radio se usa a los pocos meses como instrumento de entretenimiento de las tropas. Pero es para el 1924 cuando sale al aire la primera estación de radio, la radio HIH, fundada y dirigida por Frank Hatton; y posteriormente seguiría funcionando a cargo de otros.

Hasta aproximadamente el 1935 la radio cumple su primera etapa de introducción, tanteo y afincamiento. Luego se verifican otras etapas, pero hay que decir que Don Otto Rivera se convierte en un soberana institución de la radio dominicana a partir de los años sesenta, cuando la radio adquiere perfiles modernos, colocada en el carril de la era electrónica.

Ha Otto Rivera le ha tocado dibujar el perfil educativo e intelectual del locutor dominicano, dándole sentido académico a lo que era un oficio y que hoy tiene estatura de profesión.

Esta figura del mundo artístico, cultural y educativo dominicano, nació en San Pedro de Macorís, “La Sultana del Este”, el 6 de julio de 1931, hijo del puertorriqueño Don Ángel Rivera y de la dominicana Ramona Oliva Sánchez de Rivera.

Otto Rivera se introduce en el mundo del micrófono en programas de aficionados de La Voz Dominicana, conocida hoy como la Corporación Estatal de Radio y Televisión, la radiotelevisora oficial; y casi concomitantemente en la estación Radio HIZ, de Frank Hatton, quien instalo esta emisora en 1933.

Aquí recibio enseñanza enseñanzas del español Don Luis Aparicio actuando en el cuadro de comedias Sterling y en la locución orientado por el famoso locutor cubano Carlos De Man.

Debido a obligaciones laborales de su padre trasladó su residencia a la provincia Julia Molina, hoy María Trinidad Sánchez, donde dado su espíritu inquieto y emprendedor, se incorpora de lleno allí a las actividades artísticas y culturales. De nuevo en Santo Domingo, entonces ejerce el periodismo en los diarios La Nación y El Caribe. También labora en La Voz Dominicana, y en Radio HIN, junto a profesionales de la valía de Don Homero León Díaz y José Tiberio Castellanos.

La vida de Don Otto Rivera es rica en actividades y en variaciones significativas; y en los años 1960, 1961,1962 y 1963 instala su residencia, sucesivamente, en Curazao, Puerto Rico y New York; y en esta

última ciudad es profesor del Instituto Hispanoamericano. En la “Isla del encanto” fue profesor del Junior Collage.

Al regresar a Santo Domingo funda el Instituto Técnico Vocacional y posteriormente la Escuela Nacional de Locución, que ha sido la madre que ha dado a luz a brillantes y sonoras figuras de la radio y la televisión dominicana en los últimos cuarenta años. Tanto así que la Escuela está presente a través de sus numerosos graduados virtualmente en todo el territorio nacional, y puede afirmarse que son graduados de esta escuela los mas afamados locutores de noticias, musicales, deportivos y maestros de ceremonias. Están en todos los canales radiales y televisivos, y son ases como promotores de espectáculos públicos.

La formación académica de Don Otto Rivera incluye estudios en las universidades CETEC y APEC, habiendo realizado cursos de publicidad, reportaje, didáctica de la enseñanza universitaria y enseñanza de la psicología. En 1991 la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía le otorga El Carnet Diamante y lo declara “INSTITUCION DE LA LOCUCIÓN”.

Y para coronar sus éxitos y reconocimientos la universidad CDEP le otorga en su reunión anual ordinaria de 1992 el titulo de “Honor al Mérito”.

Don Otto Rivera, además del libro de Educación de la voz, es autor de cursos de locución, relaciones humanas, Archivo, Técnica de oficina, vendedor profesional y Cultura General.

Semblanza del libro “Educación de la Voz” escrita por Lipe Collallo

En homenaje a su trayectoria de munícipe destacado, el Ayuntamiento del Distrito Nacional Nombró una de las calles de esta ciudad, primada de América, en honor a él, por los logros acumulados durante toda una vida y motivada por una misiva en la que figuraban la firma de los principales comunicadores de este país.

El la cámara de diputados le otorgó un reconocimiento póstumo, destacando los meritos alcanzados por este distinguido ciudadano dominicano que tras su partida ha dejado huellas positivas en la historia dominicana, el mismo fue introducido a la cámara baja por un grupo de diputados quienes fueron alumnos de la institución creada por el Prof. Otto Rivera.

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