Tarde de domingo en Carnaval para ser quien aspiramos ser tras una mascara, algunos para quietarse la careta que llevan los otros días del año.
Miércoles de Ceniza para iniciar la Cuaresma y dejar de comer carne miércoles y viernes hasta Domingo de Ramos.
Otro final de Febrero para recordar la gesta contra la opresión del gobierno haitiano que cual carcoma en árbol leñoso se comía los recursos de la isla postrando a los dominicanos en la pobreza.
YO, un dominicano orgulloso de que por mis venas corra la sangre de un pueblo que festeja su cultura un domingo en la tarde, llega hasta la iglesia para ponerse en Alaska con el de arriba y celebra por todo lo alto que una generación decidiera emprender el camino de la libertad.