El libro Guinness de los records recoge las calles del mundo más larga, más corta, más estrecha y más ancha.
La calle Yonge de Toronto en Canadá está considerada por la publicación, como la calle más larga del mundo con una longitud de 1,896 kilómetros.
La más corta del mundo, según la misma publicación, está en la población escocesa de Caithness. La calle no llega ni a los dos metros y fue construida en el año 1883. Únicamente consta de un número que alberga el restaurante Mackays Hotel.
Los laureles como la calle más estrecha del mundo corresponden a una que se encuentra en Reutlingen, Alemania, con un ancho de 31 centímetros la cual rompe todas las normas de urbanismo moderno.
Para la más ancha la vencedora es la avenida Eixo Monumental-Rodoviario de la ciudad de Brasilia con 250 Metros de ancho, seguida de la célebre Avenida 9 de Julio en Buenos Aires, capital de Argentina, con un ancho de 140 metros.
Todo esto viene por la nota emitida por la alcaldía de Santo Domingo Norte al presentar ayer dos barredoras que acaban de arrendar a una empresa de capital privado con el objetivo de contribuir al aseo de las principales calles y avenidas del municipio.
Dice el representante de la empresa adjudicataria del contrato “las maquinarias motorizadas,…, tiene autonomía de trabajo para 24 horas de manera ininterrumpida, y barrer entre 60 y 80 calles por día”. Y yo, sin querer joder el negocio del alcalde tengo varios cuestionamientos.
A mí hay que hablarme de áreas barridas por día y costo de metro cuadrado barrido. Pues si las calles son como la que alberga el restaurante Mackays Hotel, los equipos humanos pueden hacer el mismo trabajo de las maquinas.
¿En dónde están los estudios de las calles a barrer según el contrato? Los estudios que indiquen la totalidad de metros cuadrados del municipio con necesidad de ser barridos.
¿En donde encuentro el mapa de trabajo de las maquinas? Me interesa cuáles son las propiedades en la zona donde se realizan los trabajos que gracias a los impuestos de todos los ciudadanos adquirirán valor.
¿El mismo mapa indicará la cantidad de calles a ser reparadas?
¿En dónde se publicó la licitación? ¿Por qué dos? ¿Quién evalúo la cantidad necesaria para el municipio? ¿Por qué las maquinas tienen que circular con carteles con la imagen del señor alcalde? ¿Eso lo estipulaba el contrato?
Lo mas cómico de todo el asunto es que el alcalde hace un acto público para recibir explicaciones de parte de técnicos y operarios de la empresa. La nota no dice qué le explicaron al alcalde [recuerden la calidad de articulistas existentes en este país]. Pero fuere lo que fuere estaba por demás, pues se presupone que hay un contrato que ambas partes tienen que cumplir y que la licitación fue hecha bajo un pliego de condiciones especifico de los objetivos de la alcaldía con la inversión en este contrato de barrido de calles, por tanto se deduce el conocimiento de los técnicos del ayuntamiento, el comité de licitaciones, los regidores y el mismo alcalde; de los equipos que estaban arrendando previo a la firma del contrato.